Estoy medio desilusionado.
Quizá sea transitorio y se me pase, pero aquí está. Estoy choreado con la vida.
Y para no generalizar, apunto un aspecto específico que me chorea: lo que evalúo como poca capacidad de generar y sostener colectivos con visión, lo difícil que resulta.
No sé si serán malas experiencias mías, mala cueva, yeta o qué. Pero me pasa que estoy aburrido de los colectivos que parten y no se asientan. Es como el cuento típico de los amigos que siempre dicen “nos estamos llamando” pero luego no ocurre.
He visto tantas iniciativas surgir y desinflarse, tantos grupos, tantas revistas que se quedan en el primer o segundo número... ¿qué onda? ¿es acaso parte de nuestra idiosincrasia chilena, de “maestro chasquilla”, de dejar cosas incompletas?
¿O acaso los únicos colectivos que resultan son que se juntan para ganar algo (como los partidos políticos, los equipos de fútbol o las pandillas)? ¿O será que los grupos que buscan mirar más allá son demasiado volátiles?
No sé. Mi experiencia a la fecha es que alguien tiene que andar arreando a la gente o sino la cuestión guatea. Y no es la gracia, porque los arreadores nos cansamos. No he visto aún un grupo sin fin de lucro (sin ganancias) que funcione con todos comprometidos, ni siquiera con la mayoría.
¿Será que la dictadura nos legó una cultura de individualismo? ¿Será que necesitamos estimularnos tanto que necesitamos de cambio constante y ya no sabemos cómo echar raíces?
A veces me pregunto si la alternativa es echar el ancla solo no más, y si alguien se suma bien y si no filo. También me cuestiono harto si es falta de habilidades personales, quizá a otros les resulta esto de armar grupos que buscan el cambio social.
De hecho a veces hasta me da lata la denominación “cambio social” o “cambio cultural”... aunque me resuena enormemente en términos de sentido, hoy casi es sinónimo de irrealizable. Al final los que buscamos actuar en consonancia con esa búsqueda de cambios, solemos hacerlo más por coherencia personal que por la posibilidad real de observar resultados. Actuamos buscando crear un mundo que muy probablemente no alcancenos a ver.
Supongo que es más fácil reclamar y pensar que no se puede, que no vale la pena, que nada va a cambiar. A mí eso no me sale. No me sale hacerme el loco o tirar la esponja. Pero me cuesta ser lo bastante desprendido como para no alegar nunca, no reclamar y sólo actuar.
Estoy desilusionado, bajoneado y algo cansado. Ya se me va a pasar.

Es el común de los mortales Gonzalo.
Tienes razón algunas veces es mejor hacer las cosas solo, es muy difícil dar con las personas adecuadas hay que tener mucha paciencia y muchísima vista.
No te desilusiones, veras que cuando menos lo esperes llega la sorpresa.
Saludos.
Como había puesto en el post, son momentos en que me frustro al pensar que hacer las cosas distintas no toma tanto trabajo... pero ¿sabes? mi instinto me dice hoy que es mejor funcionar desde la propia coherencia, no pensar tanto en el "cambio cultural" como una misión personal (que es inabarcable) sino sencillamente crear lo que a uno le hace sentido y disfrutar el viaje. Requiere cierto grado de desapego, pero estoy progresando en eso: el desapego y la confianza. Mal que mal, todos hcemos lo que nos sale desde donde estamos... lo que no quita que me sale coherente seguir pensando en cómo colaborar con la creación de un mundo nuevo, donde salga más "amigable" (como dicen los informáticos) vivir feliz en vez de sólo sobrevivir.
Saludos para ti. Visitaré tu sitio.
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"... para mí, sólo recorrer caminos con corazón... y recorrer... observar... hasta quedar sin aliento".